miércoles, 22 de marzo de 2017

Luz



Ahí fuera, el mundo
es gris,
frío, 
vacío 
y oscuro.
Y, aquí dentro,
el mundo es azul,
cambiante,
como si mirara
desde el fondo del mar
hacia la superficie,
por la que se filtra
un rayo de luz.

martes, 21 de marzo de 2017

Poesía



Poesía es lo que queda
cuando no estás conmigo
y, sin embargo, siento
tus dedos en mi pelo,
tus labios en mi boca 
y tus ojos en los míos.

miércoles, 15 de marzo de 2017

El gato en la caja.



Había una vez una caja cerrada, donde no entraba la luz. Y dentro de aquella caja había un pequeño gato.
Siempre, desde que el pequeño gato podía recordar, había estado dentro de la oscuridad, en aquella caja oscura. Y como él mismo era negro, no sabía nada ni aún de sí mismo, ya que se confundía con la propia oscuridad, ni de lo que le rodeaba.
Eso no era completamente cierto. Si bien no podía ver, sus agudos sentidos, el tacto, el olfato, el oído, le decían que había algo más que aquella caja, dentro de la caja y fuera de la caja. Y tuvo el deseo de saber qué era aquello y, con mucho esfuerzo, de alguna forma logró proyectarse en el exterior. Y quedó cegado por una luz brillante. Así que bizqueó y guiñó durante un rato y por fin pudo ver a su alrededor.
Era un amplio pálido mundo, y había gatos por todas partes. 
El pequeño gato negro, o mejor dicho, el reflejo del pequeño gato negro los miró y observó y deseó poder mezclarse con ellos. Pero, bien fuera por haber permanecido dentro de la caja o por otra razón, se encontró con que no sabía como hacerlo. Así que los miró más y observó más y aprendió las convenciones sociales, los saludos y las conversaciones intrascendentes; en resumen, las respuestas adecuadas. Y todos creyeron que era un gato como cualquier otro cuando sólo era el reflejo de uno.
Y el pequeño gato negro ronroneó dentro de su caja.

jueves, 9 de marzo de 2017

Flechazo



Si un día me preguntas
diré que fue un flechazo,
que perdí el corazón
así, a primera vista,
aunque hacía ya tanto,
tanto que no recuerdo
cuando nos conocimos.

miércoles, 8 de marzo de 2017

domingo, 5 de marzo de 2017

Sin invitación



Te deslizas,
de repente,
en mis sueños:
tu abrazo no sentido
me envuelve,
me entibia la boca
y me hace palpitar
el corazón.