viernes, 4 de julio de 2014

Hablamos


Hablamos.
Hablo contigo.
Por el puro placer de oír tu voz.
No importa que no diga
que te echo tanto de menos que me duele,
que quiero tocarte, mirarte a los ojos
y decirte muy bajito que te quiero.
Lo mismo, adivino, que tú quieres decir.
Y en vez de eso
hablamos del tiempo,
de lo que pasa en la calle,
un poco de todo y de nada,
cubriendo el río de sentimientos mutuos,
al que no podemos dar cauce todavía,
que es mejor mantener secreto
porque así duele menos.