martes, 8 de enero de 2013

Sombras


Las sombras del viejo año, en este nuevo año, crecen y se alargan. La sombra, mi sombra, cosida a mis talones, sigue mis pasos, inmutable, eterna, cercana e intangible. Y a esta sombra cotidiana, conocida, casi amada, se une otra, la que ha paseado conmigo, invisible, desde hace tanto que casi ya ni la siento. Pero está ahí, la noto... Si me concentro, casi puedo tocarla. Está dentro de mi. Ha anidado en mi corazón, y extiende sus alas oscuras hasta envolverme en ellas...