lunes, 20 de mayo de 2013

Cree


Tan sólo cree
que lo que está por venir
es mejor que lo de hoy,
y que mañana
será un día menos
para encontrarnos.


viernes, 17 de mayo de 2013

Lo mejor


- ... pero, ¿sabes lo que es lo mejor? - pregunta, con los ojos brillantes, mientras se lleva a la boca la última cucharada de helado y se recrea en la pausa. Su amiga se ríe, y la mira con más detenimiento mientras niega con la cabeza. Hay algo distinto en ella, y, se da cuenta de repente, es la felicidad que refleja. - Lo mejor, - continúa mientras la señala con la cucharilla, brillante otra vez, limpia del chocolate - lo mejor es sentirte... como decirte, arropada. Cobijada. Envuelta en su cariño... Eso, eso es importante. Es lo mejor de todo.

lunes, 13 de mayo de 2013

domingo, 12 de mayo de 2013

miércoles, 8 de mayo de 2013

Aquí


No estás aquí, y, sin embargo,
es suficiente
con saber que tú estás;
que estás ahí, 
tan lejos, y que,
de algún modo,
te siento tan presente, 
estás conmigo.

lunes, 6 de mayo de 2013

Nadie


Nadie como tú consigue
que vuelen mariposas en mi pecho
con sólo dos palabras, 
o con una mirada.


domingo, 28 de abril de 2013

Hogar


Quisiera ser destino,
ser reposo y ser playa.
Quisiera ser descanso del guerrero,
ser amante y amiga, ser muralla
que te mantenga a salvo.
Ser hogar.

miércoles, 24 de abril de 2013

viernes, 19 de abril de 2013

Nocte


Cada vez que te sueño, Peregrino,
siento tus dedos recorrer la geografía,
blanca y ardiente, del hueco de mi espalda, 
y, en mitad de la noche, me despierto
con el anhelo de sentirme entre tus brazos,
que me atenaza el corazón, mientras la Luna
me sonríe, torcidamente, desde el Cielo.

miércoles, 17 de abril de 2013

Estrella, estrellita


Mientras te espero
cae una estrella...
Y la noche se llena de silencio,
de soledad y de lágrimas...

jueves, 11 de abril de 2013

Veinte años


Si volviera a mis veinte años, como en una de esas películas de ciencia-ficción, buscaría a mi "yo" de entonces, y le diría que lo hiciera todo igual. Que cometiera los mismos errores que he cometido, que riera como yo reí; que vertiera las lágrimas que yo he vertido. Porque error, risa y llanto me conducirán, inexorablemente, a ti.

miércoles, 10 de abril de 2013

Dormir, soñar


Hoy voy a ser feliz: he soñado contigo.
(Pero sólo recuerdo
que estaba entre tus brazos, 
y que tú sonreías
aunque estabas dormido)

domingo, 7 de abril de 2013

Luz


La luz del corazón, 
esa que no se esconde,
esa es la que me duele
y no la herida.

martes, 2 de abril de 2013

Paseo bajo la lluvia


Me cruzo con ellos bajo la lluvia. Son una pareja joven, les calculo unos veinticinco años, y llevan un perro. Se ve que están enamorados y que viven juntos, todavía en los primeros años de miel de la convivencia. Me pregunto cómo será eso, compartir una casa y un perro, los afanes del día a día, el malhumor, las risas, ver juntos la tele y repasar las facturas. Un día estuve a punto de saberlo: también tenía veinticinco años y había un perro, y sillones oxford, y una chimenea frente a la cama, (algo con lo que nunca estuve de acuerdo). Cuando él hablaba, todo se daba por sentado: nuestro perro, nuestros sillones, nuestra chimenea. Nuestra cama. Su mundo ideal. Y en aquel santuario del Orden quería entronizar a la diosa del Caos... 

martes, 26 de marzo de 2013

Marea


No sé si será la lluvia que no cesa, no lo sé. Lo que sé es que hacía mucho tiempo que no me encontraba tan decaída, (¿será astenia primaveral?), ni tan triste... De repente, lo único que quiero es esconderme, o salir corriendo hacia otros horizontes, o desaparecer...

No sé lo que me pasa. Lo que sé es que este anhelo que me atraviesa el pecho como una flecha de llamas se adormece cuando tecleo. Así que escribo, escribo...

Atravesar la marea, sin miedo al agua...



miércoles, 20 de marzo de 2013

Fiebre


A veces, como hoy, estoy cansada
de mantenerme firme,
de ser siempre sensata,
y me fatiga el yelmo
y la cota me estorba.
A veces, como hoy, desearía
desnudarme del "soy",
como quien se quita una coraza,
hacerme otra vez niña,
envolverme en mi manta,
o envolverme en tus brazos.
A veces, como hoy, que tengo fiebre,
quisiera ser más yo
y que me encontraras.

viernes, 15 de marzo de 2013

Hic Sunt Dracones


Caballeros de brillantes armaduras, 
que quisierais salvarme de los monstruos,
cuidado: no confundáis a la doncella
con el dragón.

martes, 12 de marzo de 2013

Rendición


Si fuera lo que debería ser,
yo me abandonaría a mi destino, 
mi destino que es el cerco de tus brazos 
y el sabor de tus labios.

martes, 5 de marzo de 2013

Olas



Este corazón cobarde, 
este escudo que sostengo a ciegas,
este temor, este ahogo, este consuelo,
esa necesidad de volar libre,
este oscuro navegar sin rumbo fijo, 
esta mala costumbre de estar sola,
que me hace morder fuerte la lengua,
cerrar los ojos y contar hasta diez.
Esa negrura que me atraviesa el pecho,
y que no es más que cruda realidad.
Muy en el fondo, sentirme bendecida,
porque tu amor, llegado de improviso,
es como pedir un vaso de agua
y que te cubra el mar...

sábado, 2 de marzo de 2013

La gata



Él nunca prometió que escalaría montañas,
pero, al menos, tuvo el buen tino,
de subirse a un taburete,
mientras yo cazaba al ratón.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Las cosas de la vida


Sentirme, al mismo tiempo,
completa y fragmentada; 
Sonreír entre lágrimas;
intentar no soñar;
perder las esperanzas 
que nunca han sido mías,
y decidir, de pronto,
que quizá haya esperanza.
Releer tus palabras,
odiando cada letra,
porque, con cada una,
me acerco más a ti.
Darme cuenta, de pronto,
de que no tengo nada;
de que lo tengo todo.
Quizá esto es ser feliz...

viernes, 22 de febrero de 2013

Lluvia



Llueve.
Parece como si no fuera a parar nunca, esta lluvia que llena los tejados de un suave golpeteo, miles de pequeños pies que corren y se persiguen.
Los coches, al pasar, hacen ese ruido nocturno inconfundible sobre el asfalto mojado, rompiendo en mil pedazos los colores de neón del anuncio del bar, y los charcos de tiñen de amarillo, rosa y azul...
En mi mano helada sostengo un vaso alto, todavía a medias de vodka y de naranja, en el que el hielo se derrite como las esperanzas perdidas. Sé que me estás mirando, pero me obstino en contemplar cualquier cosa que no sean tus ojos: el vaso en  mi mano, el borde de mi abrigo, las gotas que se deslizan por el cristal empañado del escaparate. Porque si te miro, si ahora mismo levanto la cabeza y te miro, todos mis propósitos se diluirán en tu mirada, como el  hielo se diluye ahora mismo en el vaso, y no sabré donde poner los ojos que no sea en los tuyos. Y no sabré donde poner los labios que no sea en tu sonrisa.

jueves, 14 de febrero de 2013

sábado, 9 de febrero de 2013

Cómo volar.


El corazón ligero y la sonrisa, 
una sonrisa auténtica, en los labios.
Y un simple, sencillo anhelo.
Cerrar los ojos, buscando verte, 
y ya vuelo.

martes, 5 de febrero de 2013

Azul


Ésta es la hora azul, la hora más fría, 
la de la madrugada,
la hora del silencio y de las sombras, 
en la que mi deseo,
(alma, consciencia, mente y corazón), 
se vuelven hacia ti, mi estrella oscura, 
ángel mío, mi vida, y se encadenan 
a tu recuerdo y a tu ausencia...

viernes, 25 de enero de 2013

martes, 8 de enero de 2013

Sombras


Las sombras del viejo año, en este nuevo año, crecen y se alargan. La sombra, mi sombra, cosida a mis talones, sigue mis pasos, inmutable, eterna, cercana e intangible. Y a esta sombra cotidiana, conocida, casi amada, se une otra, la que ha paseado conmigo, invisible, desde hace tanto que casi ya ni la siento. Pero está ahí, la noto... Si me concentro, casi puedo tocarla. Está dentro de mi. Ha anidado en mi corazón, y extiende sus alas oscuras hasta envolverme en ellas...

sábado, 29 de diciembre de 2012

No se...


Año Nuevo, vida nueva, dicen.

A dos días del nuevo año, me descubro pensando en mi vieja vida, la vida de siempre, la que transcurre, inmutable, como el lecho del río, mientras mi otra vida, la del movimiento perpetuo, va y viene azarosa...

Donde mejor se está, al fin y al cabo, es en la propia casa...

jueves, 13 de diciembre de 2012

Cobarde


Me cubro la cabeza y el corazón, y alejo de mí el móvil, porque sé que, si lo tengo a la mano, ahora, con esta falsa euforia producto del alcohol, (un solo vino, que conste); con esta euforia, digo, que a la vez es nostalgia, necesidad y deseo, marcaría tu número para decirte cosas que no sé si quiero decirte...

viernes, 7 de diciembre de 2012

Silente


Te quedas en silencio, perdiendo nuestro tiempo,
 mientras mi corazón, tanto tiempo vacío,
sólo espera tu roce, tu voz y tu sonrisa, 
para llamarse tuyo.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Déjame...



Te quiero.
No me quieres,
pero eso no me importa: 
Déjame, tan sólo, que te quiera. 
Déjame quererte. 
Sin pedirte nada,
que nada necesito,
excepto que tú existas.


sábado, 22 de septiembre de 2012

Vuelo


Esta noche, los labios me saben a agua de limón, a merienda en el claustro de un convento; a gesto agridulce, a mirada que quisiera ser amarga, pero que se endulza en tu recuerdo. Esta noche hay mariposas en mi estómago, como si esperase algo, como si deseara algo, cuando ya no sé qué esperar o qué desear...

viernes, 17 de agosto de 2012

Está lloviendo


Está lloviendo, en mi interior...
¿Está lloviendo? ¿Llueve, allá dentro, 
detrás del corazón?
¿Será posible
que ese charco a mis pies no sea de lluvia?
¿Serán cristales rotos?
¿Será de amargas lágrimas?

sábado, 26 de mayo de 2012

Él

Tanto tiempo sin subir al desván, como si ya no lo necesitara... Pero lo necesito, sí, porque ¿a quien contar, si no, que hoy le he encontrado, le he encontrado y casi no lo he reconocido, tan cambiado, tan... ¿gastado? ¿Envejecido? ¿Feo? No me había dado cuenta de lo mucho que era porque yo así lo quería... Que yo le había creado y no era ni una sombra de lo que yo pensé... Ay, ángel mío, mi ángel, perdóname por haberte confundido en él... Te seguiré buscando, corazón mío, mi corazón extraño, todavía...

martes, 10 de enero de 2012

Año Nuevo

Que me importa
que ayer fuera diciembre y hoy enero.
No es más que un día más,
un día en sombras, 
un día insípido, 
sin música ni besos: 
otro día sin tí.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Lo mío, lo tuyo...


Eres mío, mío. Ya te lo he dicho esta tarde, entre bromas y veras... Te has reído al escucharlo,  y luego te has dado cuenta de que te gustaba que lo dijera y has vuelto a reír...
A veces me siento y te escribo cosas. No las encabezo con tu nombre, ni con ninguna indicación que pueda romper esta relación tan extraña y tan dulce. No quiero que pase nada que lo estropee, nada que dañe el frágil equilibrio entre lo de aquí y la realidad. Qué tontería, ¿verdad? Pero yo me conformo, me conformo con eso...
Me gusta saber que estás ahí, como está el ángel de la guarda, al que quizás con mirar por encima del hombro podríamos echar un vistazo, pero que se mantiene oculto entre las sombras, para no perder su magia y su misterio...
Eres mío, mío... Quizá en otro momento, en otra vida, en otra dimensión del tiempo o del espacio, serías mío de verdad, todo mío: tu corazón, tu alma, tu cuerpo; y yo sería tuya también, en todo mi ser. Pero nos ha tocado vivir así, y todo lo tuyo que tengo se reduce a lo que siento y a lo que sientes. Y a poco más que palabras y risas.
Mañana, cuando me cuelgue al hombro el arco y el carcaj y abandone la pluma, será tu recuerdo el que acompañe mis flechas.
Mañana, cuando sea otra vez yo, recordaré y sonreiré.

lunes, 17 de octubre de 2011

Ansiedad



Tus palabras naufragan en mis costas,
(una botella llena de mensajes vacíos),
y leerlas me enturbia la mirada,
y me llena la boca el sabor de tus besos,
y, durante un instante, olvido,
y se me salta el corazón del pecho.
Y entonces
para calmar esa ansiedad echo mano
del regaliz y el vodka, y otras veces
revuelvo en los recuerdos inconclusos, 
en lo que pudo ser, en lo que espero, 
sin ninguna esperanza, todavía...

lunes, 12 de septiembre de 2011

Premio Destellos brillantes en el cielo azul.



Me llega desde el blog de Crasmir: El baúl de los recuerdos y lo acepto con mucho gusto, porque, en primer lugar, Crasmir me cae muy bien, me encantan sus tuits en Twitter y sus entradas en su Baúl, que derrochan inteligencia y buen gusto, y si tuviera una lista de blogs favoritos, el suyo estaría entre ellos a pesar de que hace tan poco que lo conozco.

Normas por ser premiado:


1. Publicar en el blog una entrada en la que se anuncie lo siguiente.

> El nombre de la persona que te ha premiado y el enlace de su blog.
> Premiar a seis personas cuyos blogs te hayan parecido buenos, dejando su nombre y el enlace del blog y no premiar a nadie que ya haya recibido el premio.
> Especificar en la entrada que hay que anunciar todas las normas cada vez que se premie a alguien.
> Colocar la imagen del premio en la entrada.

> Contar tu mayor sueño.
 
2. Si no se acepta el premio se debe avisar a la persona que te premió (o sea, a moi) para que pueda premiar a otro.


Vale, ahora, pasemos a cumplirlas.Voy a tomarme una pequeña licencia, e interpretar literalmente la letra de la ley, con lo que, en vez de hacer un listado de blogs a los que paso el premio, me limito a anunciarlo y lo iré repartiendo poquito a poco, a lo largo del tiempo.
 
Lo de contar mi mayor sueño me recuerda a los matones en El Patito Frito de la película Enredados... Todos tenemos sueños, y su importancia va cambiando conforme va pasando el tiempo... Es más, mi mayor deseo cambia conforme cambia mi humor... Y, ahora que lo pienso, no tengo un "mayor sueño", quizás es que todos mis anhelos han aprendido a no salirse de la fila y permanecen ahí, como soldados de plomo, sin destacar unos de los otros... El amor verdadero, publicar un libro, tener un hijo, hacer algo útil y real de mi vida... Quizás todo eso me preocupa, pero quizás no me preocupa tanto... 
Ah, y yo no canto...
 

jueves, 4 de agosto de 2011

En las profundidades


Ve la luz, a través del agua: la luz del sol que se filtra entre el velo verde de agua sobre su cabeza. Está sumergida, bajo el mar, es por eso que tiene tanto frío, ahora lo comprende. El sol que brilla en lo alto parece llamarla; en realidad oye su nombre, repetido, una y otra vez, por una voz desconocida. La luz verdosa se vuelve blanquecina, y el frío más intenso, y el dolor se eleva como una marea, arrastrándola a la inconsciencia. Pero la voz le impide perder del todo el sentido. Ahora le pide que sople, y ella lo hace, un par de veces, sobre la palma de la mano que ha aparecido frente a sus ojos. De pronto se siente ridícula y muy cansada, y, con una vocecita que apenas reconoce como la suya propia, pide que la dejen dormir o que le den algo para calmar el dolor. La voz se muestra implacable, aunque le habla con dulzura, y le pide que mueva las piernas, la pierna derecha, porque la otra es un peso muerto, y que cuente hasta diez. Por fin, su torturador le acaricia la frente, es un hombre moreno y bajito, con un pequeño bigote, que viste una bata de quirófano, y que, sonriendo, le permite volver al olvido del sueño.

lunes, 1 de agosto de 2011

Haiku


Puedo entregarlo
o romperlo en pedazos.
Mio. Mi corazón.


Anoche no podía dormir, tirada en la cama, contemplando el ventilador, girando, girando, convertida mi habitación en un homenaje a las películas de Vietnam de hace algunos años, así que me senté bajo el aire que daban sus aspas y me puse a contar sílabas para crear este haiku. No es gran cosa, pero tengo que reconocer que me ha dejado bastante contenta. Son jodíos, los haikus. En tan poca cosa hay que desgranar una emoción o una historia. Éste contiene parte de las dos: lo que siento y lo que podría ser. Un momento de frustración, en el que mandarlo todo al demonio, hasta que recuerdo que no es nada, no fue nada, no hay nada. Que ni somos, ni fuimos, ni seremos. Ya ni siquiera sé si somos amigos. Nada.

domingo, 31 de julio de 2011

Secreto



Pasa la fiesta, todavía no tengo ganas de dormir. Llevo desde las seis de la tarde con estos amigos, a los que no veía desde hace tanto... Me parecen más viejos y gastados, imagino que yo les he parecido igual: ya no soy la estudiante que conocían, la muchacha que se reía por todo, la confidente... Ahora soy una mujer adulta, a pesar de mi complejo de Peter Pan. La prueba de que no somos los mismos es que ya hace media hora que se fueron, apenas es la una y cuarto de la madrugada... Reconozco que la piscina cansa mucho, y que hemos hablado, y hablado, y hablado con una pausa cada pocas frases para comer. Mi salmorejo les ha gustado a todos, y hemos recordado mi primera fiesta, aquella en la que comimos cangrejos de río, que ninguno de ellos ha podido olvidar. Me han mirado todos, esperando mi reacción, porque en aquella ocasión estaba él, y ellos saben lo que él fue para mí, pero les he dicho que me había llamado para disculparse, lo que es mentira: me respondió con un lacónico "lo siento, no puedo" al email que le mandé, pero tampoco me apetece que crean que le echo de menos o que me importa si viene o no. Gracias a Dios, los mojitos les han hecho cambiar de tema y mirar hacia adelante...
No les he contando nada de ESTO, de mi otro yo, o de mi yo, de la que soy. Ninguno conoce mi secreto. Así tiene que ser. Hay cosas que sólo se comparten con algunos, con vosotros, que me podéis entender. Para ellos, Alawen no existe.
Se han marchado casi en tropel, como si tuvieran prisa por volver a sus vidas. Todos han sugerido que deberíamos reunirnos más a menudo. Yo me he limitado a sonreír. No podría soportar una reunión como ésta cada mes. No sé de qué podría hablar con ellos, cuando se acabaran los recuerdos...
El último en salir ha sido S. Como siempre, él ha puesto la nota de humor, trayéndome una caja enorme de Ferrero Rocher de esos versión verano, que todos saben que odio. La carcajada ha sido unánime al ver la expresión de mi cara al desembalarla del bonito papel en que venía envuelta. En la puerta, me ha hecho reír otra vez, se ha reído también y luego se ha puesto serio. Cuando le he abrazado para despedirme, me ha estrechado muy fuerte contra sí y me ha besado, en la mejilla, deteniéndose un momento, para dejar resbalar sus labios hacia los míos. Durante una fracción de segundo, como en el mundo de Matrix, el tiempo se ha detenido, han pasado un millón de pensamientos por mi mente, y he bajado la cabeza, para no hacerle sentir mal apartándome. Me ha tenido junto a él, su barbilla en mi frente, y creo que ha sonreído antes de decirme adiós y dejarme detrás de la puerta, con una sensación agridulce, como de traidora de película; me han dado ganas de decirle que era por su bien, que sólo soy un recuerdo amable al que aferrarse, que no tengo corazón...

viernes, 29 de julio de 2011

Mi ángel



Envuélveme en tus alas oscuras,
ángel mío, mi amante de sombra,
mi sol de medianoche, mi estrella,
y que sean tus brazos los que acunen
mis sueños y mi esperanza.

miércoles, 27 de julio de 2011

Letras sueltas... (2)


He descubierto que mi nuevo móvil tiene un apartado para notas enorme, con lo que he solucionado lo de escribir todo aquello que antes se me pasaba por la cabeza y olvidaba antes de encontrar papel donde plasmarlo. Así que durante estos días en Portugal he tenido tiempo de estrenar el invento y he escrito cosas como éstas:

Miro el mar, que se encrespa y barre la playa, helando mi corazón, y no tengo ganas de otra cosa que de estar entre tus brazos. Y la sal del mar se confunde con mis lágrimas.

Tantos buenos propósitos que se quedan en nada con el simple hecho de sentir tu aliento en mi mejilla. A mis ruegos, Dios te ha enviado para castigarme por mis pecados pasados.

Me gustaría, mientras aún soy joven, mientras mi piel es la de un albaricoque, y en mi corazón arde el fuego de la pasión, hacerte mío: míos tu cuerpo y tu alma, como son tuyos mi alma y mi corazón.

No debo, ya lo sé, mostrarme tierna, ni cariñosa, ni enamorada. Todo debe ser aséptico, sin emociones. No puedes entender que si no sintiera amor por tí no podría sentir otra cosa. (Esto dió lugar a un parrafito para mi novelucha, que copio a continuación)

No hay nada entre nosotros.

La pregunta quedó flotando entre ambos, sobre la cama deshecha, como envuelta en una ráfaga de aire frío de la ventana abierta.
- No hay nada entre nosotros, - respondió ella, deteniéndose un momento mientras se vestía. Él se sintió aliviado y frustrado, todo a la vez. Por una parte, hubiera deseado que ella dijera que le amaba, que entre ambos había algo más profundo, más tierno, pero no podía permitirse ese lujo. Más temprano que tarde, la realidad se impondría y todo aquello terminaría, de una forma u otra. Y la mejor forma era tomándoselo a la ligera. Ella seguía vistiéndose, la camisa clara cubría la ropa interior de encaje, la falda levantada hasta medio muslo, se subía las medias y las prendía con el liguero; al observarla, cayó en la cuenta de que se había puesto aquellas ropas precisamente para él. Tuvo que emplear toda su fuerza de voluntad para no ir hasta ella y abrazarla, sentarla sobre sus rodillas, como si fuera una niña, y acunarla contra su pecho. Pasaron los minutos en un silencio atronador, hasta que la mujer se puso el abrigo y se volvió por fin. Le miró a los ojos, y él pudo ver en los suyos una mezcla de rabia y dolor que le dejó sin aliento.
- Ya sé que era eso lo que querías oir, - dijo ella, y enseguida añadió, - aunque una parte de tí quería oir otra cosa. - Él quedó sorprendido por su perspicacia. Ella, con la mano ya en el picaporte, le sonrió tristemente. - Esa era la parte de tí que yo quería. Ahora ya no te queda nada que ofrecerme.
La puerta se cerró tras ella como un paréntesis. Había quedado fuera.

domingo, 17 de julio de 2011

A mon seul désir

El título de la entrada es el nombre por el que se conoce el sexto tapiz de la serie "La dama y el unicornio"... Los cinco primeros están dedicados a los sentidos: gusto, oído, vista, olfato y tacto. El último debería, para completar la serie, estar dedicado al sexto sentido... Pero, ¿cual es ese sentido? (En mi caso, no es el sentido común, que conste...) A mi único deseo, reza el lema del tapiz. Mi único deseo...

Como buena pesimista, no creo en la felicidad completa. Y tampoco he encontrado evidencia alguna de ella, por lo que puedo sostener que mi creencia se basa en la experiencia empírica, la que he adquirido mediante el sistema de prueba y error. Pero, por desgracia para mi yo pesimista, en el fondo de mí, más allá de ese bosque de árboles entrelazados que adivinó en mi alma el vidente, hay un claro muy pequeño, con una fuente cantarina y un unicornio esperándome; mi propia versión de la caja de Pandora, mi mágico semoviente: mi esperanza, mi deseo...

Me digo a mí misma: "Estás contenta. Sonríes, has vuelto a escribir, ha despertado el unicornio y la fuente fluye de nuevo..." Sonrío. Miro en mi armario, y me lo encuentro lleno de nada que ponerme en una cita imaginaria, y al pasar por la sección de lencería en El Corte Inglés me paro a mirar las novedades de La Perla, algo que no me puedo permitir... Luego me río y sigo adelante, como si hubiera compartido una broma...

Sigo adelante. Y es bastante, es suficiente. Por ahora. Mañana, (¡mañana!), seguramente el deseo se transforme en otra cosa, en anhelo de realidad, en esperanza de futuro, en lágrimas y en derrota, pero esta noche me llena el corazón y los dedos mientras tecleo, a horas intempestivas, insomne, sonriendo en la oscuridad de mi habitación....

miércoles, 13 de julio de 2011

Letras sueltas...


Nadar es bueno para el alma.
Mientras nado, me obligo a concentrarme en la cadencia, cada brazada es como repertir un mantra, me esfuerzo, me castigo y me recompenso...
Pienso, mientras braceo, que el protagonista de Gattaca tenía razón en no dejar nada para la vuelta. Si te entregas a algo, entrégate del todo. Si te entregas a alguien, que sea por completo...

Tres tristes tigres.
Me gustas porque logras arrancarme una sonrisa en los momentos más inesperados. Te odio porque ni siquiera te das cuenta de que sonrío...

Sotto voce...
Mi amante veneciano viste de oscuro, todo en él es oscuro: su cabello entreverado de canas; sus ojos profundos, con la sabiduría de los años. Mi amante veneciano me mira eternamente desde su cárcel de lienzo, congelado en el tiempo, esperando el Día del Juicio a que San Miguel toque su trompeta y podamos, por fin, abrazarnos...

Latido
Hoy no ha sido un buen día. Lo he sentido en tu forma de caminar hacia mí, como si buscaras un puerto seguro en el que capear la tormenta. Y cuando tu mano ha rozado la mía, no he podido evitar darme cuenta de que, en un solo latido, he sentido más por tí de lo que he sentido nunca.

viernes, 8 de julio de 2011

Si estuviera despierta...


... llamaría a tu puerta, de madrugada, a la hora fría que precede al alba, la hora del sueño de los insomnes, cuando el alma está en perfecta pleamar, y, sin decir palabra, me tendería a tu lado, junto a tu corazón, escuchando sus latidos, hasta quedarme dormida...

Si estuviera dormida, soñaría contigo: con tu alma y la mía vagando de la mano; con el beso de tus ojos y el roce de tus dedos; con abriles encendidos y eneros entre escarcha, escarcha deshelada por tu fuego y el mío...

Si estuviera a tu lado, no necesitaría nada más que tu abrazo..., y luego, y luego...

sábado, 2 de julio de 2011

Síndrome de Estocolmo



La besó, torpemente al principio, luego poniendo más ardor en la tarea, al sentir que ella le respondía con franco entusiasmo… Sus manos, que había mantenido enterradas en la cabellera de la mujer mientras la atraía hacia sí, bajaron hasta los hombros, y de allí a la cintura femenina. Pronto sus dedos exploraron el ligero vestido, buscando cierres que abrir y cremalleras que bajar. Hubo un silencioso forcejeo mientras la desvestía, intentando a la vez mantenerla tan cerca de su cuerpo como fuera posible… Ella se reía suavemente, con su voz grave y sensual, poniéndole todavía más nervioso y más impaciente. La prenda fue arrojada lejos, y quedó desnuda ante él. La separó de sí para contemplarla, haciendo que ella se ruborizara. La mujer le había confesado una y otra vez que era muy vergonzosa, pero él no lo había creído, no al menos hasta ver como se arrebolaba y bajaba los ojos ante su mirada. Aquella mezcla de timidez y pasión le resultaba tan excitante… Volvió a estrecharla entre sus brazos, y le recorrió la espalda con las puntas de los dedos. Ella enterró el rostro en su hombro y le mordió con suficiente fuerza como para dejar la marca de sus dientes en su piel, pero no tanta como para hacerle daño, y él pensó que, en cualquier momento, iban a verse rodeados por las llamas…

Entonces, ocurrió… Lo notó claramente: por alguna razón, la atención de ella había dejado de estar por completo allí. Seguía respondiendo a sus caricias, mostrándose tan ardiente como antes, pero una parte de ella se había retraído a su interior, dejando un vacío que él casi podía tocar.

La apartó de sí para mirarla a la cara y se encontró con que tenía los ojos llenos de lágrimas. Confuso, le preguntó si le había hecho daño, y ella, desviando la mirada, contestó que no. Aquel gesto fue una revelación. Se enfureció y la sujetó por los hombros para obligarla a volver el rostro.

- ¿Otra vez lo mismo? – gritó. Ella asintió levemente, con un gesto desvalido que hizo que la furia le abandonara, para dejar paso a una amarga decepción. Mirándole directamente, respondió:

- Lo siento, no he podido evitarlo, - no le dijo que, durante un segundo, mientras él la besaba, una imagen espontánea, la imagen de unos ojos grises en un rostro resuelto, había aparecido en su mente, haciendo que todo su deseo, toda su pasión, se desviaran hacia aquel otro hombre. Pero, aunque no se lo dijo, el que estaba junto a ella adivinó lo que ocurría y se apartó del todo.

- Eres patética, - dijo en un susurro. Cruelmente, añadió: - Pues para él no existes, no le interesas, ni siquiera te mira cuando te tiene delante... - Ella levantó la cabeza, y, sorprendentemente, sonrió.

- No me importa... Claro que tú no puedes entenderlo...